Ruslan Angelo fue señalado por el sacerdote de su parroquia como alguien que podría ser receptivo a los avances de un hombre mayor. El sacerdote perceptivo había notado una creciente conciencia en los ojos de Ruslan mientras comenzaba a explorar su sexualidad, observando que sus miradas se dirigían hacia ciertos hombres guapos de la congregación en lugar de las chicas de su edad que anhelaban su atención. En el momento oportuno, el sacerdote intervino, ofreciendo a Ruslan la guía y el alivio que anhelaba. Esta mentoría y afecto inspiraron a Ruslan a convertirse eventualmente en el Padre Angelo.
A diferencia de Altar Boy Bastian, el joven objeto de sus propios deseos, el Padre Angelo no alberga culpa alguna por complacer sus pasiones. De hecho, fue precisamente esta búsqueda de satisfacción lo que lo llevó al sacerdocio. Sin embargo, su comprensión de la intensa naturaleza de sus deseos lo obliga a mantener una fachada de discreción y decoro cuando actúa sobre ellos.