Después de años intentando salvar su matrimonio fallido, Nicolas Bass (Bruce Jones) se encuentra empacando su garaje, preparándose para dejarlo todo atrás. Su vecino de toda la vida, Harry Humphrey (Carter Woods), pasa a ofrecer un adiós sincero. Aunque han compartido la misma calle durante años —cruzándose en fiestas de barrio y reuniones casuales del vecindario—, nunca se han conectado de verdad. Pero en este momento vulnerable, la inesperada amabilidad de Harry enciende un anhelo profundo e inexpresado en Nicolas, atrayéndolos a una exploración íntima del deseo y la comodidad que ambos han anhelado.