Vander Pulaski regresa a la Kink Store, insatisfecho con la máquina folladora que compró, alegando que su motor es débil e ineficaz. Buscando un reembolso, encuentra resistencia del ingeniero de la tienda, Johnny Ford. Las tensiones escalan cuando Vander es físicamente retenido y atado a un poste, incapaz de escapar.
Johnny aprovecha la situación, manoseando la polla de Vander a través de su ropa antes de arrancársela. Luego toma el grueso miembro de Vander en su boca, chupándolo con avidez. Johnny abofetea la polla de Vander y estira sus bolas antes de activar la misma máquina de la que se quejó Vander, hundiéndola profundamente en la entrada apretada de Vander.
A pesar de la risa desafiante de Vander, Johnny está decidido a probar el valor de la máquina. Ata a Vander a la pared y lo somete a un flogger, dejando su culo rojo y su polla dura como una roca. Vander es entonces forzado a arrodillarse, sometiéndose a una follada profunda en la garganta y soportando golpes de una pala de cuero.
Johnny escala el encuentro usando dos máquinas folladoras simultáneamente, una en la boca de Vander y la otra aporreando su culo, todo mientras lo golpea con un crop. Finalmente, Johnny entrega su versión de un reembolso, separando las nalgas de Vander y follándolo vigorosamente antes de volver a sus deberes, construyendo más juguetes sexuales.