Solo bastan unos pocos azotes firmes sobre su firme trasero antes de que note cómo los pantalones del aprendiz gay se abulten notablemente. El enorme bulto en los pantalones del Aprendiz Tides es imposible de ignorar, y no puedo evitar sentir una oleada de satisfacción al verlo excitado por la disciplina. Esta intensa sesión de azotes gay claramente nos excita a ambos: mi autoridad dominante y la forma en que Tides responde con tanto entusiasmo a la estimulación. El joven aprendiz no puede contener sus gemidos eróticos y entrecortados, completamente inmerso en el placer del momento. Recojo un grueso chorro de pre-semen de su palpitante polla sin circuncidar, felicito al chico por ganar otra muesca en su cinturón y lo despido. Está claro que este ansioso trainee ha descubierto exactamente qué podría tentarlo a romper su solemne voto.