Dillon Faze, el novato de ColbyKnox, tiene un culo perfectamente formado que apenas es contenido por sus pantalones cortos azules. Está sentado en un taburete en el gimnasio del complejo, absorto en un videojuego de la vieja escuela. Cuando Colby Chambers entra, Dillon es educado pero no aparta los ojos de la pantalla. Colby levanta pesas, de pie a unos metros detrás del invitado de la casa. Se detiene, mirando fijamente el trasero de Dillon. La tentación gana, y Colby guarda las pesas y se acerca al chico.
Una mano se coloca en el muslo robusto de Dillon, y Colby le da un lametón en la oreja. Besa el cuello del jugador y comenta: “Me gusta la forma en que te sientas en este taburete.” La atención de Dillon sigue centrada en el juego, pero Colby se quita los guantes y mete una mano dentro de los pantalones cortos de Dillon. “¿Quieres jugar a un juego diferente?”, se pregunta Colby. “¿Qué tipo de juego?”, responde Dillon, sometiéndose a las caricias de Colby. Arquear más la espalda, Dillon se inclina hacia abajo, y Colby baja los pantalones cortos y muerde una nalga. Luego le da una palmada y tiene espacio para lamer el agujero de Dillon.
Mientras su lengua se sumerge entre las redondas nalgas de Dillon, Colby las golpea. Se pone de pie, plantando besos desordenados en los labios de Dillon. Luego Colby vuelve a comerle el culo a Dillon. “Sacude ese culo por toda mi cara”, ordena Colby. Cuando Colby se levanta por segunda vez, se quita la ropa interior, y esa gruesa herramienta está lista para jugar.