El presidente Weston convoca al joven hermano Finch para una conversación seria sobre su rol en la orden. Sabe que el chico está ansioso y dispuesto a seguir las órdenes de la iglesia, pero también sabe que lucha por mantener su mente pura. El pensamiento de los hombres invade la cabeza del hermano Finch de vez en cuando, y mantenerse alejado de actos lujuriosos ya no es una opción.
Determinado a enderezarlo, el presidente Weston lo interroga con un cuestionario impío. Mientras el chico confiesa su verdad, la autoridad de la orden chupa su deliciosa polla, observando cómo responde bajo presión. Skylar está más duro que nunca, sintiendo el toque de un hombre experimentado mientras explica sus luchas con sus votos sagrados.
El presidente Weston calma al chico y procede a desvestirlo por completo, apuntando a su culo no tan virgen. El misionero rubio entiende que esto es todo parte de su plan santo y lo disfruta mientras el presidente Weston empuja su gran polla profundamente dentro de él. Sabe que expiar sus pecados es necesario, y si este es el camino, que así sea, sin importar cuán apasionado e impío se sienta…