Rob Quin regresa a casa de la escuela y encuentra a su tío político Papi Marcos absorto en su computadora, trabajando en su último proyecto de fotografía artística. Marcos, siempre buscando empujar los límites del arte, se ha centrado en un concepto kinky destinado a capturar los lados más salvajes de las personas. Sin embargo, sus modelos aún no han abrazado completamente a sus freaks internos frente a la cámara.
Intrigado, Rob le pregunta a Marcos si puede ser su modelo. Viendo una oportunidad, Marcos acepta y comienza a tomar fotos subidas de tono de su sobrino político. Rob muestra algo de actitud pero sigue siendo tímido, no cumpliendo del todo con las necesidades del proyecto. Marcos lo anima a quitarse la ropa y revelar un poco más, esperando sacar la verdadera esencia de Rob.
Rob cumple, dándose la vuelta para mostrarle a Marcos su impresionante culo burbuja. Marcos se sorprende por la vista y decide motivar a su nuevo modelo de una manera más íntima. Comienza a comer el agujero de Rob, explorando las sensaciones y viendo a dónde los lleva su conexión.