Para ganar algo de dinero extra, Sawyer Coften (Kyle Wyncrest) decide conducir para un servicio de rideshare. Un día fatídico, recoge a un pasajero llamado Rod (Derek Kage). Lo que comienza como un simple viaje se convierte en una serie de encuentros casuales, con los dos hombres cruzándose repetidamente.
Rod está convencido de que su „amistad“ está destinada, y Sawyer comienza a creer en la idea del destino uniéndolos. Sin embargo, a medida que su vínculo se profundiza, Sawyer llega a una impactante realización que desafía todo lo que pensaba saber sobre su conexión.