Demos todos la bienvenida a Patricio. En el video porno gay de esta semana de ColbyKnox, Patricio hace su debut sellando sus labios con Mickey Knox. La escena se desarrolla en un gimnasio al aire libre, con los dos de pie sobre un banco de pesas. Patricio extiende la mano, dando una palmada juguetona al firme trasero de Mickey. Mickey toma asiento y baja los shorts del recién llegado, tomando ansiosamente la polla de Patricio en su boca. “Te gusta”, reflexiona Patricio. Mickey sonríe y asiente en respuesta.
A medida que el calor entre ellos se intensifica, Patricio se quita la camiseta. “Buena polla”, comenta Mickey, saliendo brevemente para tomar aire mientras continúa trabajando su boca arriba y abajo del eje. “Me gusta eso”, responde Patricio. Entonces es momento de que a Mickey le coman el culo, algo que Patricio ha estado ansioso por hacer desde que comenzó el video. Mickey se quita los shorts y se inclina contra una barra de pesas. Patricio se sienta en el banco, dando tiernos besos en cada nalga antes de separarlas para lamer el apretado agujero de Mickey. “¿Te gusta?”, pregunta Patricio. “Se siente tan bien”, responde Mickey. Y está a punto de mejorar aún más.
Patricio se pone de pie, usando saliva para lubricar su polla. Está bien dotado, y Mickey no puede evitar gritar cuando su agujero se abre estirado. “Joder, sí”, gime Mickey. Patricio está impresionado de cómo Mickey maneja su tamaño. “Es increíble”, dice. “Destruye ese culo”, sugiere Mickey. No debería haber dicho eso: Patricio agarra las caderas de Mickey y martillea con todo lo que tiene. Mickey solloza con cada embestida, recibiéndolo todo. “Me encanta este culo”, observa Patricio.
Los sementales cambian de posición, con Patricio boca arriba y Mickey a horcajadas sobre él. Una vez que la polla está de nuevo dentro de Mickey, este sube y baja. “Me encanta”, señala Patricio. La pareja prueba algo nuevo: Mickey se acuesta boca arriba, con las piernas en el aire contra la barra de pesas, mientras Patricio lame su agujero. Después de unos momentos, Patricio se pone de pie y vuelve a entrar. “Eso se sintió bien”, dice Mickey, acariciándose.
Mickey necesita agarrarse al banco mientras las embestidas de Patricio se vuelven rápidas y furiosas. “Eso se siente tan jodidamente bien”, exclama Mickey. A Patricio no le basta con ese culo. “Vas a hacer que me corra”, anuncia Mickey. “Sigue follándome”. Fiel a su palabra, Mickey dispara una carga espectacular: un chorro salpica su estómago, otro empapa su pecho, y el último satura su cara. Está cubierto de semen.
Mickey podría haber terminado, pero Patricio, impresionado con toda esa corrida, quiere seguir follando. Mickey vuelve a ponerse a cuatro patas, y cuando Patricio está de nuevo dentro de él, golpea sin parar. Los sonidos de carne contra carne se mezclan con el canto de los pájaros. Patricio quiere que Mickey recuerde esta sesión, quiere que su agujero le duela y palpete por días.
Los chicos se mueven a un sofá de patio, donde Mickey vuelve a ponerse a cuatro patas, y Patricio continúa martilleando ese dulce trasero. “Me encanta tu culo”, dice Patricio. “¿Quieres que me corra?” “Córrete dentro de mí”, suplica Mickey. Patricio deja cada gota de semen dentro de Mickey, lamiendo el exceso. La escena cierra como comenzó, con los sementales intercambiando saliva. ¡Bienvenido a ColbyKnox, Patricio!