El parisino Guillaume Wayne se describe a sí mismo como un típico activo bien dotado, y aunque puede parecer algo reservado, es increíblemente apasionado cuando el momento lo requiere. Guillaume también se ve a sí mismo como un daddy alpha top con un cariño particular por los pasivos sumisos, una característica que a veces es evidente incluso sin un compañero sumiso en la escena. Independientemente de la situación, Guillaume siempre da lo mejor de sí en cada actuación, asegurando que tanto sus compañeros como los espectadores queden completamente satisfechos.